Mostrando entradas con la etiqueta Bibliotecas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bibliotecas. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de noviembre de 2010

La biblioteca "entre bastidores"


Todas las consideraciones de mi entrada anterior pudimos comprobarlas en primera persona en la visita a la biblioteca de U.P.O.
Entramos en la zona en la que trabajan los bibliotecarios y a la que los usuarios no suelen acceder. El personal de la biblioteca nos atendió muy amablemente y nos explicó el conjunto de actividades más comunes que realizaban: la catalogación de su colección, el sellado de los libros y sus dispositivos anti-hurto, la adquisición de nuevos libros y publicaciones periódicas, etc.
Tras la tranquilidad aparente de la biblioteca se esconde una actividad bastante dinámica, de la cual, lo que más llamó la atención fue la variedad de programas informáticos sobre los que se apoya en gran medida el trabajo de gestión del bibliotecario, llegando a ser difícil imaginarse estos trabajos sin la ayuda de los ordenadores.
A continuación, dejo el enlace de la biblioteca de la U.P.O para quien quiera pasarse: http://www.upo.es/biblioteca/

Las bibliotecas universitarias y sus fondos


Desde el desconocimiento, puede que la colección de una biblioteca nos transmita la sensación de quietud y estabilidad. Nada más lejos de la realidad, las colecciones de las bibliotecas, y me estoy refiriendo sobre todo a las universitarias, son muy cambiantes.
En una biblioteca universitaria la renovación del fondo es fundamental. Los profesores e investigadores necesitan las últimas publicaciones que le interesen, por lo que una biblioteca de este tipo adquiere muchas revistas científicas, de las cuáles la mayoría son ya electrónicas. A su vez, los profesores también piden libros para sus alumnos, incluso los mismos alumnos pueden pedir los libros que estimen necesarios. Estas peticiones, por supuesto, deben estar justificadas, y es tarea del bibliotecario comprobar la conveniencia de comprar o no de los ejemplares solicitados. Hubo un tiempo, sin embargo, en el que el profesor era una imagen más importante que el bibliotecario, por lo que éste aceptaba a conseguir todo el material que aquél le exigía, sin tener un control sobre la necesidad de lo que el profesor pedía. Esta laxitud en el control daba lugar a que las bibliotecas universitarias sirvieran al interés personal del profesor y no al interés de la universidad.
Pero no todo queda ahí, sino que también las colecciones bibliotecarias también engordan gracias a donaciones y al intercambio con otras bibliotecas.
Con todo esto creo que queda bastante claro que las colecciones bibliotecarias no son para nada estáticas, sino bastante cambiantes y dinámicas.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El por qué de las bibliotecas

    Los tiempos cambian, y muchas de las cosas que se van quedando atrás están condenadas a adaptarse al constante curso del tiempo o, por el contrario, a desaparecer. Vivimos en la era de la información, en la que las televisiones nos informan de la actualidad al minuto, y en la que con sólo un clic de ratón entramos en ese monstruo de la información llamado internet. Además, cada vez se alzan más voces que auguran cosas, tan atroces para los románticos como yo, como que el periódico y el libro físico van a desaparecer pronto, cediendo sus puestos a sus homólogos digitales. En una sociedad así, ¿Qué sentido tiene una biblioteca?
    Puede que a priori la pregunta no tenga fácil respuesta, por eso debemos ir paso por paso.
    Lo primero que debemos hacer es quitarnos el concepto de biblioteca como mero almacén de la información. Si nos quedamos con esa idea, desde luego que no le vamos a encontrar sentido. Una biblioteca no puede ser, por tanto, un mero depósito de libros, que también, puesto que aún hay más libros físicos que digitales, sino que además debe servir para gestionar la información. Recibimos tal cantidad de información al día que se nos escapa de las manos y que, por tanto, no sabemos utilizar. Debemos preguntarnos, por ejemplo, ¿todos sabemos informarnos (y no desinformarnos) con internet? Yo diría que la mayoría de los mortales no.
     La biblioteca ha sabido ir adaptándose al cambio de los tiempos, y por ello siguen teniendo un lugar de peso en nuestra sociedad. Por ejemplo, notamos esta adaptación en el cambio de mentalidad por el que las bibliotecas han pasado de tener como prioridad la conservación de los libros a centrarse en la atención al usuario. En otros tiempos, el libro era una especie de tesoro que el bibliotecario a duras penas dejaba salir del "sagrado" recinto, y hoy en día se llega al otro extremo, en el que si un libro no se usa se expurga.
    Las bibliotecas se han ido incorporando también a la tecnología, teniendo en internet, no sólo sus catálogos, sino todo tipo de servicios. También se han ido adaptando a las necesidades de los usuarios incorporando distintos tipos de salas y actividades, siendo también la formación una de sus prioridades. Pero también tiene cabida aquí el ocio, incorporándose salas y actividades para ello, por lo que el rostro de este servicio público va siendo cada vez menos estirado y más amable y cercano a un público más amplio que el meramente académico.
  Todo cambia con el inexorable paso del tiempo, y el mundo de la biblioteconomía no va a ser una excepción.
    Y es que, por suerte o por desgracia, los años no perdonan a nadie.